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Cuento

Yo puedo solo

Marcos sale de casa cada mañana mientras sus padres recogen lo que él olvida. Cuando le proponen preparar su propia mochila, le preocupa dejarse algo. Un cuento infantil sobre la responsabilidad, la autonomía y aprender a pedir ayuda.

Por Adriana Fraile

Cuento Yo puedo solo
Una situación cotidiana
Preparar sus cosas cada mañana
Para compartir
En familia o en el aula
Hablamos de
Autonomía, práctica y ayuda

Leamos juntos

Toca las palabras subrayadas para descubrir qué significan.

Una mochila blanca y naranja con estrellas, un libro y un lápiz ilustrados

Marcos tenía 7 años y cada mañana era el mismo caosMucho desorden o confusión.La habitación era un caos de juguetes y ropa..

—¡Marcos, tu almuerzoAquí, la comida que lleva para tomar a media mañana en el colegio.Guardó la fruta del almuerzo en la mochila.! —gritaba su madre desde la cocina.—¡Marcos, el abrigo! —añadía su padre, corriendo detrás de él.

Y allí iba Marcos, feliz y despreocupado, mientras sus padres recogían lo que él olvidaba por el camino.

Al principio lo hacían sin pensar: “Es pequeño, ya aprenderá”, se decían. Pero cada día la historia se repetía, y aquella rutina empezó a cansarles. Su madre sentía una mezcla de tristeza y agotamiento, como si cada mañana se repitiera una escena que ya conocía de memoria. Su padre, mientras se ajustaba el abrigo con un suspiro largo, pensaba: “Si no empieza a hacerse responsable ahora, ¿cuándo lo hará?”

Una noche, después de cenar, lo sentaron en el sofá.—Marcos —dijo su madre con voz tranquila—, ya tienes siete años. Cada día haces más cosas por ti mismo, y eso nos alegra mucho.

Su padre asintióDijo que sí moviendo la cabeza.Su padre asintió al escuchar la propuesta..

—Crecer también significa empezar a asumir algunas responsabilidades. Hizo una breve pausa y añadió:—Podemos empezar por algo sencillo: mañana prepararás tú tu mochila.

Marcos los miró sin entender del todo.

—¿Y si me olvido de algo? —preguntó, inquieto.—Entonces lo resolverás —respondió su madre—. Así es como se aprende.

Esa noche se fue a dormir pensativo. No le gustaba la idea, pero también sentía una pequeña curiosidad por intentarlo.

A la mañana siguiente, su madre no dijo nada. Tampoco su padre. Marcos cogió su mochila del percheroObjeto con ganchos donde se cuelgan abrigos, mochilas u otras cosas.Dejó la mochila en el perchero. sin mirar dentro y salió corriendo como siempre.

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