Cuento
La magia de perder
Mateo se enfada cuando pierde al parchís. Sus padres empiezan a dejarle ganar, pero las victorias ya no le hacen tanta ilusión. Un cuento infantil sobre la frustración al perder y disfrutar del juego en familia.
- Cuentos para pensar juntos
- Fragmento abierto

- Una situación cotidiana
- Cuando perder cuesta mucho
- Para compartir
- En familia o en el aula
- Hablamos de
- Frustración y juego en familia
Leamos juntos
Mateo tenía 7 años y adoraba jugar al parchísUn juego de mesa en el que se mueven fichas según los números de un dado.Jugamos al parchís después de comer. con su familia. Pero había un problema: si no ganaba, se enfadaba tanto que tiraba las fichas y decía que no quería volver a jugar.
Una tarde, cansados de sus enfados, sus padres decidieron dejarle ganar todas las partidas. Al principio Mateo saltaba de alegría:—¡Soy el campeón! ¡Nadie puede conmigo!
Pero después de la quinta victoria seguida, su sonrisa empezó a desvanecerseDesaparecer poco a poco.La niebla empezó a desvanecerse con el sol.. Tiraba el dado sin ganas, movía la ficha distraídoSin prestar mucha atención a lo que está haciendo.Estaba distraído y no oyó la pregunta., ni siquiera celebraba llegar a la meta.
Cuando volvió a ganar otra vez, dejó el dado sobre la mesa y se cruzó de brazos.—Esto ya no tiene emoción… —susurró.
Su hermana lo miró sorprendida y le preguntó:—¿Entonces qué es lo que quieres?
Se quedó callado, mirando el tablero. Tragó saliva y en ese momento se dio cuenta de algo muy importante...


