Cuento
El lobo que se disfrazó de cordero
Un cuento infantil sobre la autoaceptación y el respeto por las diferencias. Lupito no disfruta haciendo lo mismo que otros lobos y se disfraza de cordero para encajar. Una situación inesperada le ayuda a descubrir que puede encontrar su lugar sin dejar de ser quien es.

Sobre este cuento
- Para qué sirve
- Para conversar sobre cómo aceptarnos, respetar las diferencias y encontrar un grupo donde podamos ser nosotros mismos.
- Edad orientativa
- Recomendado desde 6 años. Lectura acompañada para explicar palabras nuevas y conversar sobre lo que le ocurre a Lupito.
- Qué se trabaja
- Reconocer nuestros gustos sin avergonzarnos de ser diferentes.
- Distinguir entre aprender algo nuevo y fingir para gustar a los demás.
- Pensar cómo compartir un grupo sin tener que ser todos iguales.
- Tiempo aproximado
Entre 2 y 3 minutos para el cuento.
Entre 5 y 10 minutos más si queréis conversar.
- Después del cuento
Podéis conversar con tres preguntas, seguir la Misión «Sin disfraces» o probar dos actividades sobre los gustos y la convivencia.
Disfruta el cuento a tu manera
Elige el formato en el que quieres disfrutar de la historia.

Había una vez un lobo llamado Lupito que se sentía diferente a los demás lobos. A Lupito no le gustaba cazar, aullarDar gritos largos, como los que hacen los lobos.El lobo empezó a aullar al caer la noche. a la luna ni perseguir a los conejos. Cansado de no encajar entre los lobos, decidió probar suerte adoptando la apariencia de un cordero.
Intentó hacer todo lo posible para ser como ellos. Se disfrazó con lana, comía hierba en lugar de carne y trataba de pastarComer hierba en el campo.Las ovejas salieron a pastar. con los demás corderos en el campo. Pero, hiciera lo que hiciera, siempre había algo que lo diferenciaba del resto del rebañoGrupo de ovejas u otros animales que viven y se desplazan juntos.El pastor acompañaba al rebaño..
Un día, Lupito se encontró con una manadaGrupo de animales de la misma especie que viven juntos, como los lobos.La manada descansaba cerca del río. de lobos hambrientos. Lo vieron vestido de cordero y corrieron hacia él. Desesperado por salvarse, Lupito comenzó a correr por el campo, pero los lobos lo perseguían sin descanso.
Finalmente, se encontró atrapado junto a un río. La manada se acercaba cada vez más, pero entonces Lupito tuvo una idea: se quitó el disfraz de cordero y aulló con todas sus fuerzas.

Los lobos se detuvieron y se retiraron. Lupito, ya a salvo, comprendió que tratar de ser algo que no era no había solucionado su problema. Decidió aceptarse y volver a ser un lobo, aunque sus gustos fueran diferentes.
Con el tiempo encontró otra manada: un grupo de lobos que tampoco cazaba y que vivía en armoníaBuena relación entre quienes conviven.Vivían en armonía y se ayudaban. con los demás animales del bosque. Allí no necesitó disfrazarse para ser aceptado.
Lupito descubrió que no tenemos que convertirnos en otra persona para encontrar nuestro lugar. Podemos aceptarnos, cuidar aquello que valoramos y buscar una comunidad que respete nuestra forma de ser.
Fin
Después del cuento
Ideas para conversar en casa o en el aula.
Preguntas para conversar
- ¿Por qué crees que Lupito se disfraza de cordero? ¿Qué esperaba conseguir?
- ¿Qué diferencia hay entre probar algo porque quieres aprender y fingir para que los demás te acepten?
- ¿Qué cambia para Lupito cuando encuentra la nueva manada? ¿Cómo podemos hacer que alguien se sienta parte de nuestro grupo?
Valores que fomenta el cuento#
«El lobo que se disfrazó de cordero» es un cuento infantil sobre la autoaceptación y el respeto por las diferencias. Lupito cree que necesita parecerse a otros para encontrar su lugar. Al final descubre que puede compartir la vida con un grupo sin esconder lo que le gusta.
Para mirar el cuento
Cinco ideas para ser nosotros mismos
Autoaceptación
Lupito no disfruta haciendo lo mismo que otros lobos. Aprende que tener gustos diferentes no lo hace menos valioso ni le obliga a convertirse en un cordero.
Autenticidad
Bajo la lana, Lupito sigue siendo el mismo. Ser auténtico significa reconocer lo que sentimos y valoramos, sin fingir solo para gustar a los demás.
Respeto por las diferencias
La nueva manada permite a Lupito vivir de acuerdo con sus gustos. En una clase o un grupo de amigos también podemos hacer sitio a personas que piensan o disfrutan de cosas distintas.
Valentía
Cuando está en peligro, Lupito se quita el disfraz y aúlla. Esa decisión le ayuda a reconocer que no necesita ocultar quién es para afrontar lo que le ocurre.
Pertenencia
Encontrar un grupo no exige ser una copia de los demás. Podemos escucharnos, compartir acuerdos y aprender juntos sin renunciar a todo lo que nos gusta.
Los personajes y su papel#
Tres miradas sobre encontrar nuestro lugar
Protagonista
Lupito
Es un lobo al que no le gusta cazar ni perseguir conejos. Intenta parecer un cordero para encajar. Su viaje le ayuda a aceptarse y a encontrar una manada donde no necesita fingir.
El grupo al que intenta parecerse
Los corderos
Lupito imita su aspecto y sus costumbres: se cubre de lana, come hierba y trata de pastar con ellos. El rebaño permite ver que cambiar por fuera no cambia lo que sentimos ni lo que nos gusta.
Dos experiencias diferentes
Las manadas de lobos
Una manada persigue a Lupito cuando lo confunde con un cordero. Más adelante, otra lo acoge y comparte su forma pacífica de vivir. El contraste muestra que no todos los grupos nos tratan igual.
Actividades para seguir aprendiendo#
Dos ideas para hacer en unos 5 minutos cada una. Podéis hablar o dibujar; no hace falta imprimir nada.
Lo que me gusta de mí
Dibuja o cuenta tres cosas que te gustan: una actividad, una forma de ayudar y algo que te gustaría aprender. ¿Coinciden con las de otras personas? Hablad de cómo disfrutar de gustos distintos sin burlarnos ni fingir que nos gusta lo mismo.
Un grupo donde cabemos
Imagina que organizáis un juego y cada persona quiere hacer algo diferente. Pensad dos acuerdos para escuchar todas las ideas y elegir juntos. ¿Qué podéis compartir? ¿Qué puede elegir cada uno? Buscad una forma de convivir sin exigir que todos seáis iguales.





