
Explorar más opcionesTemas, formatos y recursos relacionados⌄
Toca las palabras subrayadas para descubrir qué significan.
✦Lee «El ballet de la lluvia y la danza del agua»#
En un valle resplandeciente de verdor y vida, acariciado por montañas majestuosas, vivía una niña intrépidaQue se atreve a afrontar situaciones difíciles o nuevas.La exploradora intrépida siguió investigando. y curiosa llamada Mireia. Era una exploradora nata, fascinada por el lenguaje oculto de la naturaleza y por los misterios de sus paisajes.
Un día, mientras caminaba por el bosque, Mireia percibió un susurro enigmáticoMisterioso o difícil de entender.Oyeron un sonido enigmático entre los árboles. que parecía proceder de un riachuelo. Se acercó y preguntó:
—¿Qué te pasa, riachuelo? ¿Por qué estás tan triste?
El riachuelo, con un lamento apenas audible, le confesó:
—Mireia, necesito tu ayuda. El valle está padeciendo una sequíaPeriodo largo en el que llueve tan poco que falta agua.La sequía había secado el arroyo. y nuestras reservas de agua están llegando a su fin.
Mireia decidió emprender una misión para encontrar una solución. Siguió la senda del riachuelo y se adentró en un bosque exuberanteCon muchas plantas que crecen en abundancia.Caminaron por un bosque exuberante.. En su camino encontró unas diminutas y juguetonas gotas de agua que parecían bailar en el aire.
Las Gotitas, como decidió llamarlas, le contaron la fascinante historia de su viaje a través del ciclo del agua. Le explicaron cómo se evaporabanPasaban del agua líquida a vapor de agua, un gas que no se ve.Las gotas se evaporaban al calentarse. desde los océanos y los ríos y cómo se unían para formar las nubes que decoraban el cielo. El viento transportaba esas nubes hasta que finalmente liberaban el agua en forma de lluvia.
—¡Es maravilloso! —exclamó Mireia—. ¿Y cómo es ser una gota de lluvia?
—Es muy divertido —respondió una Gotita—. Una vez caí sobre una flor y me quedé en uno de sus pétalos. Era tan suave y olía tan bien que me dio pena marcharme.
—Y yo una vez caí sobre un pájaro —añadió otra Gotita—. Me llevó volando y me enseñó el valle desde otra perspectiva.
Mireia comprendió que la lluvia era lo que el valle necesitaba. Siguiendo las indicaciones de las Gotitas, se dirigió hacia una montaña donde las nubes se reunían con frecuencia.
Mireia golpeó una roca con un gran palo y su petición resonó en la montaña:
—¡Necesitamos lluvia! ¡El valle y el bosque la necesitan!
Las nubes escucharon la súplica y se arremolinaron sobre la montaña como un ejército de algodón. Poco después empezaron a liberar su carga y una llovizna refrescante cayó sobre el valle.
La lluvia sació la tierra reseca y devolvió la vida a la flora y la faunaLas plantas y los animales de un lugar.Cuidar la flora y la fauna es cuidar sus plantas y animales.. Los arroyos y los ríos volvieron a fluir, los pájaros cantaron y las flores desplegaron sus colores.
Desde aquel día, los habitantes del valle aprendieron a valorar la lluvia y a cuidar el agua. Y cada vez que alguien se quejaba de un día lluvioso, Mireia le recordaba que la lluvia es el latido que acompaña la sinfonía de la naturaleza.
El agua es un tesoro que debemos cuidar y respetar, pues sin ella no hay vida. La naturaleza nos regala su ciclo y nosotros podemos colaborar para protegerlo.
Para seguir conversando
Otros cuentos para seguir descubriendo la ciencia

Cuento: Aventura entre dinosaurios
Lee Aventura entre dinosaurios, un cuento infantil de ciencia sobre la extinción, la biodiversidad y el cuidado del planeta.
Ver el cuento→
El despertar del volcán
Este cuento corto con ciencia nos habla de la erupción de los volcanes y de la importancia de entender y respetar este fenómeno natural.
Ver el cuento→